Ejercicios para la vida...
ecv2014
sábado, 10 de mayo de 2014
domingo, 27 de abril de 2014
Alternativas para las grasas dañinas
Uno de los alimentos más comunes en cualquier cultura es la mantequilla que cuenta con una hermana por parte vegetal que se conoce como margarina y ambas están siendo muy mal vistas últimamente por su alto contenido de grasas trans.
Una alternativa más saludable para cocinar es el aceite de oliva extra virgen con el que puedes freír los alimentos si no hay otra opción o condimentar las ensaladas y les da un sabor delicioso.
También puedes usar otros sustitutos como el humus que contiene entre otras cosas aceite de oliva y semillas de sésamo, tiene un alto contenido proteico ya que su base principal lo constituyen los garbanzos y se puede comer con pan o vegetales frescos.
Para los platos que usen margarina o mantequilla que sean salados puedes usar aceite de oliva pero si son dulces puedes reemplazarla con purés de frutas como el plátano y la manzana.
Otro alimento rico en grasa es el queso que también trae grasas saturadas y es muy alto en calorías. Para prevenir el sobrepeso, daños en las arterias y el corazón comiendo este alimento hay que seguir algunos consejos.
- Elije quesos a base de leche descremada ya que solo contienen una fracción de la grasa.
- Come solo pequeñas porciones, mientras más fuerte sea el queso menor será la porción que necesites para obtener un buen sabor.
- Si el queso es de leche entera entonces debes calentarlo en el microondas y cuando comience a destilar la grasa lo apartas y comes solo lo bueno.
Para los más aventados pueden crear su propio queso en casa y hacerlo tan bajo en grasas como estimen convenientes, además puede ser una tarea entretenida y te hará prestarle más valor a tus esfuerzos por perder peso. Investiga en Internet los pasos para lograrlo y decide si es algo que puede interesarte.
jueves, 24 de abril de 2014
Falta de ejercicio - Sedentarismo
El empeoramiento de los hábitos de vida propio de las
sociedades occidentales, la evolución de los sistemas de transporte y la
tecnología laboral, los nuevo modos de ocio… todo colabora para que todos –niños
y mayores- asuman como válidos comportamientos claramente sedentarios y, por
tanto, perjudiciales para la salud.La inactividad física o falta de ejercicio se considera uno de los mayores factores de riesgo en el desarrollo de la enfermedad cardiaca e incluso se ha establecido una relación directa entre el estilo de vida sedentario y la mortalidad cardiovascular. Una persona sedentaria tiene más riesgo de sufrir arterioresclerosis, hipertensión y enfermedades respiratorias.
Cómo se previene el sedentarismo
Al igual que otros factores, el sedentarismo es un factor de riesgo modificable, lo que significa que la adopción de un estilo de vida que incluya la práctica de ejercicio físico interviene en la mejora de la salud de la persona sedentaria y reduce su riesgo cardiovascular. En este sentido, hay un aspecto fundamental que es la prevención en la infancia.Los niños de hoy en día tienen peores hábitos de alimentación, ejercicio físico y ocio. La práctica deportiva se suele reducir a las horas que imparten en las escuelas al tiempo que el ordenador, los videojuegos y la televisión se convierten en sus principales vías de esparcimiento. Educar a los más pequeños en la necesidad de tener una vida activa, con ejercicio moderado y actividades al aire libre es el único método para ayudarles a convertirse en adultos sanos.
Sin olvidar, además, que esa prevención colaboraría en la mejora de las cifras de colesterol y sobrepeso de los más pequeños.
Tratamiento
El sedentarismo sólo se combate con actividad física. Y, como hemos repetido en numerosas ocasiones, no se trata de convertirse en un atleta de competición. La clave está en modificar los hábitos sedentarios de vida y ocio y transformarlos de forma que se incremente nuestro nivel de actividad física y deporte. En el caso de los adultos sedentarios que llevan mucho tiempo sin hacer ningún tipo de ejercicio es conveniente que consulten a su médico: tan peligroso es para la salud no hacer nada de deporte como, en esa situación, lanzarse a un ejercicio exhaustivo y desmedido de forma aislada.Relación con otros factores
El sedentarismo, además de provocar por sí mismo un importante daño a nuestro sistema cardiovascular, contribuye a acentuar los efectos de otros factores de riesgo como la obesidad, la hipertensión o el colesterol. Una persona sedentaria tiende a tener sobrepeso, suele fumar y es habitual que tenga una alimentación desequilibrada.Por el contrario, está demostrado que la actividad física y el ejercicio colaboran tanto en el mantenimiento del peso como en el control de las cifras de tensión arterial y colesterol.
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